Ante todo coincido con estas opiniones
Radio-Gremar escribió:
Por eso hoy en día bastantes directores no usan los "extremismos", trabajan con conceptos historicistas dentro de una instrumentación moderna, y es que.. en la moderación esta el gusto.
.
Bolero escribió:
no hay marcha atrás
Abendrot escribió:
¿Cuando se ha escuchado tanto a Rameau, Desprez, Gibbons, Monteverdi que en la actualidad?
Sviatoslav escribió:
Vamos, que el único argumento que acepto como serio para alguien que prefiera el sonido HIP es el mismo argumento que tengo yo para preferir (en general) el otro: "lo prefiero porque sí; porque me gusta más
Pero, con permiso daré también la mía. En primer lugar una
curiosa paradoja. Este movimiento se llamó en sus inicios “de instrumentos originales” cuando los que tocan con instrumentos verdaderamente originales son los músicos “tradicionales” debido a su precio

. Por ejemplo violonchelos Stradivarius tocan Yo-yo Ma (heredado de Du Pre), Janos Starker, Lloyd webber, Schiff, Carlos Prieto, Isserlis, Chung, y otros. Todos “clásicos”. Creo que los dos de Rostropovich fueron vendidos hace poco pero no sé a quien.
Volviendo al tema, para mi, cuando empezó a comercializarse el CD, los Bach y Handel de Pinnock fueron una bocanada de aire fresco frente a Leppard, I musici o Marriner que yo tenía en LP. También luego, Robert King (pero sobre todo con Handel, no su Bach ni su Vivaldi). Sin embargo no me gustaba MAK-Goebel. Me parecía que sus discos eran “a que nadie puede tocar más rápido que nosotros”.
Contratenores me encantaba Bowman, hoy ninguneado por algunos. Tuve la suerte de oirle con el King’s Consort cantando lo que luego grabarían como CD: Handel heroic arias. Qué disfrute¡¡. Luego ha habido muchos. Algunos que me han gustado mucho y otros que nada, Jaroussesky entre los últimos.
Así que es cuestión de gustos y ha habido de todo como en botica. Creo que se han hecho grandes cosas y también bodrios. Sin querer generalizar creo que los arcos barrocos, las trompetas naturales y las flautas sin sistema Boehm suelen ir muy bien para el repertorio hasta el clasicismo. Ya con Haydn y Mozart ya la mayoría patinan. Kuijken hizo con la Petite Bande unas sinfonías de Londres en estado de gracia, estupendas, pero luego ha hecho Mozart, incluyendo las óperas y creo que se lo podía haber ahorrado. Ahora ha vuelto a Bach, el que mejor conoce, pero con uno criterios tan minimalistas que a veces piensa uno si no es por ahorrar en voces e instrumentos por la crisis

. En cuanto a sus Suites de Bach que ha grabado con violoncelo da spalla, no me dicen nada. Ni el engendro del instrumento en sí. Creo que solo es una “boutade”.
Otros incluso tienen un campo más reducido, pienso. Savall violagambista y director extraordinario lo es, pero Para mí en la música antigua. Sus grabaciones de Bach y de Handel me parecieron poco interesantes y sus posteriores discos dedicados a Mozart y Boccherini más que lamentables.
En cuanto a los que graban ahora, tampoco me gusta Il Giardino Armonico ni Carmignola, ni otros.
Pero como negar que Gardiner, Herreweghe, Koopman, Fasolis, The Sixteen, y tantísimos otros están proporcionandonos momentos de música magnífica. Pues sí, se puede negar. En 1995, preguntado en una entrevista sobre el “historicismo” Barenboim dijo textualmente:
“esta actitud escolástica frente al pasado es muy peligrosa porque va unida a la ideología y al fundamentalismo, también en la música. Hoy vemos cuanta desgracia y cuanta violencia trae consigo el fundamentalismo” Es decir se les puede no solo descalificar, sino incluso compararlos con terroristas.
Evitemos comentarios políticos, pero en cuanto a los musicales estaba yo justo entonces (disponía de más tiempo) haciendo una especie de comparativa de las integrales de sinfonías de Beethoven que tengo. Elegí como preferida la de Klemperer, para mi, el canon, y segunda la de Solti con algo más de pasión. Pero las de Bruggen me parecieron frescas y llenas de sugerencias. Sin embargo, las de Barenboim con la Staatskapelle Berlin eran totalmente insoportables y especialmente por un vicio que se achaca, y no sin razón, a algunos historicistas: Unos "tempi" injustificadamente rápidos. Eso sí que era rasposo y chillón. Y ver la paja en ojo ajeno.
Que las grabaciones malas no son exclusivas de los “históricos”, digo yo.Recordemos que otros como Jansons, Rattle o Abbado, reconocen influencias positivas del historicismo, incluso sobre su actual manera de dirigir.
Disfrutemos todos de la música que nos guste. Y oigamos un poco de la que no. A veces se abren de repente nuevos caminos.