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 Asunto: Re: La pequeña caja de lieder.
Nuevo mensajePublicado: 05-02-12 14:38 
Genio de la Música
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D.328
ERLKÖNIG.
EL REY DE LOS ALISOS.


Texto de Johann W. Goethe.

Otoño de 1815

Del libro “Sinfonia Inconclusa” de Madeleine Goss:

(Comienzo de cita)

El padre de Leopold Sonnleithner era un distinguido Mecenas de la música; conoció íntimamente a todos los grandes artistas de sus días y Haydn , Mozart, Beethoven y Salieri, fueron todos amigos personales de él. Herr Sonnleithner poseía una considerable fortuna y todos los viernes invitaba a un centenar o más de personas a escuchar música en su casa. Algunas veces él mismo cantaba, pues poseía una hermosa voz de bajo, los profesores de música de Viena le escuchaban en su salón.
“Prometheus”, la obra de Schubert escrita originalmente para el profesor Watteroth, había sido ejecutada dos años antes en la casa de los Sonnleithner. Ahora Leopold quería que su padre oyese algunas de las canciones de Schubert.
Anna Fröhlich se sumó a esa petición.
-Por favor, incluya el Erlkönig -rogó-: es la más dramática de todas las canciones de Schubert.
Se reunió lo más selecto de la sociedad de Viena en la tarde en que se ejecutó el Erlkönig. Franz permaneció mucho tiempo apartado sin hacer caso de nadie, pero le encantó encontrarse en aquella reunión con un antiguo amigo a quien no había visto desde hacía mucho tiempo, el barón Schönstein, primo del Conde Esterházy.
-¡Qué dicha el estar aquí esta tarde para oir el Erlkönig! -dijo Karl Schönstein a Franz-. ¡Recordará usted cuanto me entusiasmó cuando la oí en Zelész!
La canción tuvo un éxito estruendoso. Todos deseaban conocer al compositor. “Quién es este Franz Schubert?” preguntaban. “Y ¿quién es su editor?”.
Cuando herr Sonnleithner le dirigió esta última pregunta al propio Schubert, éste se halló en situación muy embarazosa:
-Ninguno quiere correr el riesgo de editar a un compositor desconocido, señor -contestó, tratando de echar a broma tan delicado tema.
-Pero este Erlkönig -insistió el más anciano de los Sonnleithner- ¿no sería un éxito de venta? ¿Por que no lo edita usted mismo? Pronto se resarciría usted de la inversión.
Franz se sintió mucho más turbado, pero era demasiado caballero para dar un falso pretexto.
-¡No tengo dinero, señor! Y si lo tuviera -continuó tristemente-, todo él iría a para a manos de mi sastre, de mi zapatero, de mi hotelero, y de dueños de cafés...
Y se calló.
Her Sonnleithner carraspeó ásperamente.
-En-ton.ces -dijo mirando con simpatía al joven músico-. ¡Bien!, se podrá hacer algo en este asunto.
Y algo fue hecho. Grillparzer, el Barón Schönstein, herr Sonnleithner y otro amigo se unieron y decidieron costear la publicación de Erlkönig. Diabelli, el editor musical vienés, que fue demasiado prudente para arriesgarse por sí solo, ahora estaba deseoso de aceptar una comisión por la impresión de la música.
Al próximo concierto llegó herr Sonnleithner con un centenar de recién impresas copias de la nueva canción. El la cubierta con grandes letras rezaba:

DER ERLKÖNIG Por Franz Schubert Opus 1

(fin de cita)




ERLKÖNIG.

Es ist der Vater mit seinem Kind;
Er hat den Knaben wohl in dem Arm,
Er faßt ihn sicher, er hält ihn warm.

»Mein Sohn, was birgst du so bang dein Gesicht?«
»Siehst, Vater, du den Erlkönig nicht?
Den Erlenkönig mit Kron und Schweif?«
»Mein Sohn, es ist ein Nebelstreif.«

>Du liebes Kind, komm, geh mit mir!
Gar schöne Spiele spiel ich mit dir;
Manch bunte Blumen sind an dem Strand,
Meine Mutter hat manch gülden Gewand.<

»Mein Vater, mein Vater, und hörest du nicht,
Was Erlenkönig mir verspricht?«
»Sei ruhig, bleibe ruhig, mein Kind:
In dürren Blättern säuselt der Wind.«

>Willst, feiner Knabe, du mit mir gehn?
Meine Töchter sollen dich warten schön;
Meine Töchter führen den nächtlichen Reihn
Und wiegen und tanzen und singen dich ein.<

»Mein Vater, mein Vater, und siehst du nicht dort
Erlkönigs Töchter am düstern Ort?«
»Mein Sohn, mein Sohn, ich seh es genau:
Es scheinen die alten Weiden so grau.«

>Ich liebe dich, mich reizt deine schöne Gestalt;
Und bist du nicht willig, so brauch ich Gewalt.<
»Mein Vater, mein Vater, jetzt faßt er mich an!
Erlkönig hat mir ein Leids getan!«

Dem Vater grauset's, er reitet geschwind,
Er hält in Armen das ächzende Kind,
Erreicht den Hof mit Müh' und Not:
In seinen Armen das Kind war tot.



EL REY DE LOS ALISOS.

¿Quién cabalga tan tarde a través de la noche y el viento?
Es un padre con su hijo:
Lleva al chico en sus brazos,
lo sostiene seguro
lo resguarda bien caliente.

- Hijo mío ¿por qué temeroso escondes tu rostro?
- Padre, ¿no ves al rey de los alisos?
- ¿Al Rey de los alisos con su corona y su cabellera?
¡Hijo mio, es un franja de niebla.!

¡Querido niño, ven conmigo!
Jugaré maravillosos juegos contigo.
¡Flores de todos los colores hay en la orilla,
con las que mi madre hace dorados ramilletes!

- Padre mío, padre mío, ¿no oyes tú las promesas
con las que el rey de los Alisos pretende atraerme?
- No hagas caso, hijo mío es la fronda seca del árido
bosque, agitada por el viento.

- Lindo niño, ¿no quieres venir a mi palacio?
Te aguardan mis hermosas hijas en la entrada.
Cada una, en la noche, arrullará tu sueño.
y sabrán entretejer sus danzas y cantos,

- Padre mío, padre mío, ¿no ves allá en la sombra,
resplandecer las bellas hijas del monarca?
- Hijo mío, no hagas caso, es la difusa espesura,
lo veo bien y no hay nada más.

- Niño hermoso, amo tu belleza divina;
si no vienes por las buenas, emplearé la fuerza.
- Padre mío, padre mío, ¡mira cómo me aferra!
me lastiman sus manos. ¡Defiéndeme padre!

Atemorizado el padre cabalga velozmente,
aprieta contra su pecho al lloroso niño,
por fin llega a la puerta de su casa.
en sus brazos el niño está muerto.






Dietrich Fischer-Dieskau (1958)

Esta es seguramente mi versión preferida o de referencia sin desmerecer versiones más curiosas y especiales que siguen. Es una grabación de 1958 en Berlín para el sello EMI.
En mi modesta opinión a este lied le pega más la voz masculina como es este caso que la femenina. Al piano Gerald Moore





Dietrich Fischer-Dieskau (1970)

Parecida a la anterior. Para el sello DG grabada 12 años después en 1970 también con Gerald Moore al piano





Elisabeth Schwarzkopf

Una versión con voz femenina de soprano grabada en 1968 con el pianista Geoffrey Parsons





Anne Sofie von Otter (Acompañamiento de orquesta)

Es una versión curiosa pues en lugar de piano el acompañamiento es de orquesta. Suena distinto y me gusta. Chamber Orchestra of Europe dirigida por Claudio Abbado.





Christine Schäfer (soprano), John Mark Ainsley (tenor) y Michael George (bajo). Una schubertiada !!

Esta es una versión deliciosa para mi gusto y muy curiosa. Se trata de una schubertiada donde tres voces cantan alternativamente (soprano, tenor y bajo) acompañadas del piano de Graham Johnson. La grabación “A Goethe Schubertiad” del sello Hyperion que aconsejo comprar. Una se imagina a Franz Schubert al piano rodeado de sus amigos cantando en reunión temas con letra de este poeta.





Al equipo de administradores de EC pues sin su trabajo y desvelos nada de esto sería posible. Gracias.

Eri.


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