MARTHA, ODER DER MERKT VON RICHMOND ( Martha o la feria de Richmond ).
Opera cómico -romantica en cuatro actos. Libreto de W. Fiedrich, basado en el ballet- pantomimi Lady Henriette, ou la servante de Greenwich, con libreto de L. Vernoy de St. Georges y música de R. Bermüller, E. Delvedez y el mismo von Flotow. Estreno: Viena, 25 de Noviembre de 1847.

Lady Harriet Durbam, dama de compañia de la reina Anne, soprano ligera; Nanci, dama de compañia de lady Harriet, mezzosoprano o contralto; Lionel, hermano de lache de Plunkett, tenor lirico; Plunkett, joven grangero, baritono o bajo; Sir Tristan Michkleford, primo de lady Harriet, bajo; El sheriff de Richmond, bajo. Sirvientes, corttesanos, cazadores, campesinos. Lugar : (no, no es del oeste) Richmond, Inglaterra. Epoca: hacia 1710.
A pesar del hecho de que Martha sea una ópera muy rica en melodias, sus dos momentos realmente memorables: Letzte Rose y Ach so fromm, tienen un origenmuy apartado de ella: la primera no es otra cosa que la adaptación de una antigua canción irlandesa, y la segunda procede de una ópera anterior de von Flotov: L´ame en peine. Sin embargo, lo que más llama la atención de esta ópera es la extraña mezcla de elementos, italianos, franceses, y alemanes, los que en ningun momento llegan a fundirse en un todo homogéneo. Desde la obertura de estructura y melodismo italianizantes, hasta Ach so fromm -aria que es un cruce entre Bellini y Donizetti, como donizzetiano es el concertante del acto III- en todo momento se nota la impronta jmeridional, aderezada con ciertos toques galos, como pueden ser los recitativos acompañados por la orquesta, cosa que sucede por primera vez dentro del género ligero aleman. Por otra parte, diversos números anuncian ya la futura opereta vienesa: el dúo de Nancy y Plunkett del último acto, por ejemplo. A todo esto hay que añadir un claro sabor folklórico, muy aleman por cierto. Ademas de los números mencionados, merecen destacarse el cuarteto Mitternacht ! del acto II; el uso de Letzte Rose con valor de Leit-motiv en diversos momentos de la acción; los agradables aunque no memorables coros y concertantes, y el aria de Harriet del ultimo acto.
A la obra le falta una intriga mejor desarrollada por un lado, y por el otro, una mayor dosis de comicidad para llegar a ser importante. Martha, que a principios de este siglo era una de las óperas básicas del repertorio, casi ha caido en el olvido- menos en los paises alemanes- en las últimas decadas. Indudablemente, ello se debe a la falta de tenores liricos autenticamente buenos que sean capaces de hacerle justicia al papel de Lyonel.ç
Hay que destacar el aria de tenor M´appari, no hay un tenor que no la tenga grabada en algun disco de arias.,