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Aunque en la actualidad sólo sea recordado como compositor de La Gioconda, la influencia de Amilcare Ponchielli (1834-1886) en la escena musical italiana de su tiempo fue decisiva. La originidad y la sofisticación orquestal de sus obras marcó a todos los compositores de la generación llamada a tomar el relevo de Verdi. En los ultimos años de su vida, Ponchieli pudo hacer explicito su magisterio desde su cátedra en el Conservatorio de Milan, donde tuvo entre sus alumnos a Giacomo Puccini y a Pietro Mascagni.
El libretista Arrigo Boito exprimió las posibilidades dramáticas del Angelo (1835) de Victor Hugo para la creación de una ópera espectacular, llena de personajes apasionados que ofrecen un papel estelar y sus correspondientes arias de lucimiento a las seis principales tesituras de voz (soprano, mezzosoprano, contralto, tenor, baritono y bajo). Ponchieli se inspiró en los modelos musicales establecidos por Verdi para poner en pie una ópera que por su intensidad dramática y su brillantéz musical se ha asegurado un lugar en el repertorio. Pasajes como el conocido ballet del tercer acto, La Danza de las Horas, son incluso representados de manera independiente. En esta producción de la Opera de Viena, el tenor español Plácido Domingo toma el relevo, más de un siglo después, del mítico Julian Gayarre que dio vida a Enzo en el estreno de La Gioconda el 8 de abril de 1876 en La Scala de Milan.
_________________ ¿Hay doctrina más intima y más profunda que la que se imparte cantando?.
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