El león de la melena blanca (J. Jires) 1986
Para abrir un hilo dedicado a este gran compositor, que curioso empezarlo con una película que narra su vida desde los inicios al estreno de su ópera más conocida "Su hijastra" (mayormente conocida como "Jenufa") hasta su muerte acaecida en el verano de 1928.
La película se puede encontrar en su versión doblada al castellano en la sempiterna mulita y la verdad es que el doblaje es nefasto; baste decir que a Dvorak, que es el personaje que está sentado al piano en la fotografía de portada, se le traduce tal cual se escribe, en vez de hacerlo como "borsak" o "forsak" (pronunciando la efe sutilmente). Este pésimo doblaje y el sonido de ambientación seguramente nos va a dar la sensación de estar ante un telefilme de sobremesa y la verdad es que aunque existe una falta importante de desarrollo psicológico en el personaje principal, la película (que dura poco más de dos horas) tiene un guión y unas interpretaciones aceptables.
Hay algunas cosas importantes que se echan en falta, como la infancia del joven Leos, que se muestra de forma muy difusa y velada cuando tiene toda su importancia, pues es de destacar que el muchacho provenía de una familia pobre y tuvo que ser internado en un monasterio de Brno para aliviar la carga familiar. De allí viene su afición y su interés por la música coral (el era uno de los miembros del coro) así como su primera educación en la materia que corrió a cargo de uno de los mejores compositores de Moravia, Pavel Krizkovsky, maestro de capilla de este monasterio agustino.
Sabemos que el joven Janacek, siguió la tradición familiar de la enseñanza y aunque no abandonó sus estudios y su dedicación a la música que le llevó, por ejemplo, a la Escuela de Organo de Praga, pasó gran parte de su juventud en institutos del estado; sin remuneración, por cierto.
De tal estado era su economía, que jamás pudo costearse un simple piano con el que hacer prácticas, desaprovechando todo su potencial en aquella época de Praga.
Pero la tenacidad del muchacho le lleva a convertirse en director de orquesta y a comandar la Sociedad Coral de Beseda en la que reuniendo al coro del convento de Svatopluk y algunos alumnos del instituto, llega a crear una fuerza de 250 cantantes con la que interpretará el Requiem de Mozart y la Missa Solemnis de Beethoven. También defiende el trabajo de Antonin Dvorak, que acaba siendo uno de sus mejores amigos y uno de sus pilares esenciales.
Más tarde se matricula en el famoso Conservatorio de Leipzig, pero de nuevo la escasez económica impide el pleno aprovechamiento de su estancia en la capital musical de la Gewandhaus; no le es posible ir a la ópera.
Algunas de sus primeras composiciones en este periodo están desaparecidas o fueron destruidas (posiblemente por sus frecuentes estados de apatía y falta de confianza) y se sabe de ellas, a través de las cartas que Leos escribe a su prometida Zdenka Schulzová que era alumna suya de piano.
La carrera del joven Janacek continúa en el Conservatorio de Viena, después de descartar estudiar con Saint-Saëns en París y allí compone algunas obras más ambiciosas que sus primeras obras para piano, como alguna sonata para violín y piano, nueve canciones del ciclo Frühlinglieder y un cuarteto de cuerda que pretenden competir con obras de otros alumnos. No gana ninguno de estos concursos y estas piezas, desaparecen. Su falta de motivación, su inseguridad por su talento y lo decepcionate de su etapa vienesa, le inducen a dejar la composición, a excepción de unas pocas obras corales como "El pato salvaje" que seducen de manera notable a su amigo Dvorak, quien queda gratamente sorprendido por la audacia de sus modulaciones.
Janacek contrae matrimonio con la jovencísima Zdenka que apenas tiene 16 años, él tiene 27. Su estabilidad familiar le permite abordar multitud de proyectos musicales y muy ambiciosos como la creación de una escuela de órgano en Brno, una orquesta permanente en Beseda y la creación de una revista de crítica e información musical que más tarde le traerá más de un quebradero de cabeza.
Toda relación negativa con alguna actividad musical se traslada al ambito de pareja y son frecuentes las disputas y las separaciones entre Leos y Zdenka, cuyo punto más trágico se produce en 1890 con la muerte de su primer hijo que apenas ha vivido dos años.
Algunos años después de la apertura del nuevo Teatro Checo de Brno, Janacek se anima a componer su primera ópera "Sarka" que no llegará a estrenarse hasta 1925 por diferencias con el autor del texto, Julius Zeyer que no confía en el joven desconocido, negándole el permiso para utilizar sus versos. Decepcionado por el fracaso de esta composición, Leos se enfrasca en la aventura del estudio y compilación de la música folclórica de Moravia de la que escribe innumerables obras y de la que se siente especialmente orgulloso, al punto de empezar a nombrarlas con número de opus. Los bailes y danzas del folclore de Moravia, le seducen tanto como para componer una segunda ópera "Pocatek Romanu" (El inicio de un romance) que tiene muchos números de bailes populares con partes de voz añadidas. Para esta obra adapta su libreto, de un trabajo de Gabriela Preissová, de quien tomará la base para una próxima composición ambientada en el entorno rural de Moravia pero con una importante carga más dramática. Aquí nace su trabajo con Jenufa ("Jeji pastorkyna" o "Su hijastra").
Sin embargo, algo ocurre con Janacek, puesto que después de componer un preludio a Jenufa (que será conocido como "Celos" y que se interpreta por separado) abandona la composición de su, hasta entonces, más ambicioso proyecto compositivo. Hay algunos condicionantes.
En primer lugar, la cantidad de trabajo que acumula como profesor del instituto, la escuela de órgano y los preparativos para una exposición etnográfica en Praga.
El lenguaje diferenciado en los dos actos de "Jenufa" sugieren que podría haber encontrado una técnica inadecuada para las exigencias del libreto, lo que le llevó a reconsiderar su enfoque en la composición y en ésta ópera en particular. En sus escritos y comentarios de la época se advierte que Janacek busca examinar una amplia gama de composiciones de otros colegas más destacados como Tchaikovsky a quien su "Reina de Picas", le produce verdadero entusiasmo como un nuevo tipo de ópera.
La melodía en el habla, las referencias al estado emocional de los personajes hasta el punto de anotarlos en la partitura, establecen un nuevo estilo de madurez compositiva que se vará incrementado tras su viaje a Rusia.