Buena idea Gorro, yo había pensado abrir un tema similar, pero no me acaba de lanzar a hacerlo

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Vengo de la función de
Il Trovatore de Verdi, Gran Teatre del Liceu.
La verdad es que, había leído tan malas críticas, y escarmentado como estoy de otras funciones en dicho teatro, que iba con muy pocas expectativas, y además malas, sobre todo en cuanto a la escenografía.
Siempre he sido partidario de montajes clásicos, estilo MET, aunque no le hago ascos a montajes "modernos" siempre y cuando se respete escrupulosamente el libreto, por absurdo y rocambolesco que sea, como es el caso de la obra de Verdi.
La verdad es que el montaje del Liceu es de lo más minimalista: unas columnas a los lados, y detrás, grandes telas de diferentes colores, según la escena. Es decir, el escenario, no cambia en ningún momento, sólo la tela del fondo, nada más. Nada de castillos, ni cosas por el estilo, ni el más mínimo elemento decorativo en todo el escenario

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La verdad es que no creo que la cosa sea para rasgarse tantos las vestiduras como muchos puristas han hecho (y confieso que a menudo suelo estar de acuerdo con ellos

). Este montaje no es Bieito, no tiene nada de morboso. Es minimalista hasta el extremo, nada más.
Los vestuarios responden a esta premisa: túnicas largas y lisas para ellas, y armaduras y cascos de plástico brillante para ellos. La verdad es que los hombres parecen algo así como una mezcla entre Power Rangers y muñecos de Playmobil

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Los escenógrafos han sido algo maniqueos, ya que han puesto de rojo a los "buenos" (Manrico), y a los malos de azul (Conde di Luna), pero afirman que es para marcar el contraste entre el bien y el mal, o algo así he leído

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En cuanto al nivel de los cantantes, ha sido bastante desigual: Soprano (Leonora) y Tenor (Manrico), empezaron muy fríos, pero a lo largo de la función han ido mejorando por momentos. Muy bien el barítono desde el principio (Conde di Luna) y normalito el bajo al inicio de la obra. La contralto bien (Azucena), pero para mi gusto le faltaba algo de la "maldad" necesaria en el papel de la gitana.
La orquesta y la dirección pasables, pero como de costumbre, faltos de chispa y fuerza, cosa que en Verdi lastra mucho a la representación, que sin la "bravura" que se le pide a la ejecución de la música del maestro italiano, queda algo descafeinada

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Concluyendo, una representación de aprobado muy bien conseguido, con algunos destellos de notable ejecución por parte de los cantantes. Hay que tener en cuenta que, como bien dijo Carusso,
Il Trovatore requiere a los cuatro mejores cantantes del mundo, y hoy en día,y por desgracia, ni esos cantantes creo que existan, en el sentido de los grandes cantantes del pasado, ni el Gran Teatre del Liceu acostumbra a contratarlos

. Lo mejor: que la excelsa música de Verdi lo resiste todo

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Saludos y mis agradecimientos a Gorro por romper el hielo

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